DOMINGO DE TORTITAS

Aprovechando el mal tiempo que hizo hoy y que no invitaba a salir a la calle decidimos hacer un desayuno especial. Vais a ir viendo que nos gusta complicarnos mucho la vida y que no podíamos hacer unas simples y aburridas tortitas redondas así que nos pusimos a pensar que podíamos idear.

¡Y éste fue el resultado! ¿Queréis saber cómo las hicimos?

Utilizamos la siguiente receta:

300 gr. de harina

30 gr. de mantequilla fundida o 25 ml. de aceite de oliva

40 gr. de azúcar.

1 gr. de levadura

350 ml. de leche

1 gr. de sal

2 huevos

Colorante amarillo

Colorante rojo

Cacao instantaneo

Empezamos pesando los ingredientes. Ésta es una actividad que a nuestras niñas les encanta, sobre todo desde que los reyes nos trajeron una báscula electrónica. Podemos aprovechar para trabajar las conversiones de medidas de una manera divertida. Nosotros siempre lo hacemos y aprenden y practican sin saberlo.

Primero mezclamos la harina con el azúcar, los huevos y la levadura. Cuanto más tiempo esté la levadura con la masa mejor resultado obtendremos por eso no dudéis en echarla al principio de la receta- aunque en muchas de ellas lo dejen para el final.

 

Añadimos la leche. Nosotros utilizamos una jeringuilla de las grandes (100 ml.), resulta muy cómodas con los niños porque no se derrama y a ellos les encanta- Una vez más podéis aprovechar para  trabajar las matemáticas.

 

Hoy decidimos hacer tortitas de colores aprovechando que teníamos un colorante alimenticio que habíamos comprado para otra cosa. Se trata de esos colorantes en gel que  últimamente se utilizan para teñir fondant pero que valen para cualquier otro alimento.

Resultan económicos porque cuestan entre 2 y 4 € y con muy poquito da para teñir mucha masa

Para la masa amarillas utilizamos el colorante en polvo típico que venden en los supermercados para el arroz. Para la masa marrón utilizamos cacao instantaneo (Nesquik en este caso pero vale cualquier otro).

 

 

Hicimos otras sin colorante por lo que pudiera pasar...

En este caso utilizamos la plancha, con niños resulta más segura y no tanto problema para que manipulen la comida, además nos permite participar a todos en la elaboración

Para que tuvieran formas divertidas, utilizamos los moldes que hay para hacer huevos a la plancha, resultan muy útiles porque como tienen un palito puedes darle la vuelta sin problema y queda una forma redonda perfecta.

Hicimos otras con forma de hombrecito de galleta y de corazón. En estos moldes es recomendable untarlos antes con mantequilla para que no se pegue la masa y darles la vuelta con una espátula de madera.